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Lineamientos del Plan de Gobierno
En esta sección se desarrollan los principales lineamientos estratégicos que orientarán la gestión de la MML en un gobierno nuestro para cumplir con los objetivos propuestos.
- Gobierno de Lima transparente, eficiente y participativo
- Democratizar Lima y hacer más eficientes sus servicios
- Hacer de Lima una ciudad segura
- Conectar las Limas con un transporte eficiente y seguro
- Convertir a Lima en una ciudad moderna y planificada
- Educación de calidad para todos
- Lima ciudad intercultural con memoria histórica
- Salud de calidad para las familias
- Economía social y solidaria
- Lima menos vulnerable ante desastres naturales
1. Gobierno de Lima transparente, eficiente y participativo
La actual estructura de gestión de la MLM muestra una aparente “eficiencia” que oculta graves distorsiones. De un lado, se mantiene formalmente un aparato burocrático de diez “gerencias” que deberían cumplir las funciones de ley como Desarrollo Urbano, Transporte Urbano, Desarrollo Social, Educación, Cultura y Deportes, etc. pero estas gerencias solo reciben el 10% del presupuesto. En contraste, el 90% del presupuesto municipal es manejado por 15 unidades prácticamente autónomas que no responden a los órganos de línea ni al Consejo Metropolitano.
No estamos de acuerdo con esta forma de gestionar la ciudad y el cambio más importante que promoveremos será recuperar y ampliar la legalidad y legitimidad de la MLM como autoridad racionalmente organizada para cumplir con sus funciones tanto locales como regionales.
Implementaremos un enfoque de gestión pública por resultados, lucha contra la corrupción, y participación ciudadana; en el marco de las Políticas de Estado señaladas en el Acuerdo Nacional, las Leyes sobre Descentralización y Participación Ciudadana, los Planes Sectoriales, los Programas Estratégicos y Presupuesto por Resultados impulsados por el MEF, el Plan Nacional de Desarrollo de Capacidades impulsado por la PCM y las propuestas de la sociedad civil organizada recogidas en los diversos Foros, Consejos Regionales y la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza de Lima Metropolitana.
En coordinación con la sociedad civil, municipalidades distritales y gobierno nacional elaboraremos los siguientes planes para la gestión de la ciudad:
- Plan de Lucha contra la Corrupción
- Plan de Desarrollo Concertado de Lima Metropolitana,
- Plan de Participación Ciudadana,
- Plan Metropolitano de Desarrollo Urbano,
- Plan de Gestión de Riesgos y de Prevención de Sismos.
2. Democratizar Lima y hacer más eficientes sus servicios
Promoveremos y utilizaremos intensamente la planificación con participación ciudadana. La ciudad dispone ya de numerosos planes que fueron archivados sin cumplirse y sin renovarse, a menudo suplantados por decisiones puntuales fuera de todo concepto de planificación funcional e integral. En nuestra gestión, la planificación y decisiones importantes de la ciudad estarán sujetas a permanente control a través de instancias de participación ciudadana. Las propuestas de la población tendrán la calidad de iniciativas sobre las que obligadamente deberá pronunciarse el Concejo Municipal, o las formas que adopte la representación regional cuando concierna.
Se evaluarán integralmente la calidad y efectividad de los servicios municipales para integrar servicios y operar bajo la lógica de la “ventanilla única” y la rapidez en los trámites administrativos. En materia de licencias otorgadas por la MLM se aplicará en forma consistente el sistema de licencia previa pero con fiscalización posterior, buscando promover mayor eficiencia pero también con mayor calidad y seguridad en las actividades bajo regulación municipal. Se promoverá la eliminación de licencias de construcción automática, que según el Colegio de Arquitectos y de Ingenieros de Lima, atentan contra la seguridad de las construcciones y contra principios constitucionales.
3. Hacer de Lima una ciudad segura
Nuestra estrategia centran en materia de seguridad ciudadana es romper el círculo de la violencia. Se priorizarán seis estrategias en este tema:
- Liderazgo, conducción y concertación. Actualmente cada distrito trabaja como quiere, no hay interconexión. El Alcalde tiene que liderar el SISTEMA METROPLITANO DE SEGURIDAD, de acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana.
- Reforma de la Ley orgánica de la Policía Nacional del Perú (PNP) y de Municipalidades para que el Alcalde Metropolitano ejerza efectiva conducción de política de seguridad. Una Policía Metropolitana como unidad de la PNP.
- Más policías, bien equipados, equitativamente repartidos en las comisarías de Lima. Potenciación de la Comisarías. Rendición de cuentas mensuales a la comunidad. Programa de eliminación del soborno “A la Policía se la respeta”.
- Educación, recreación, oportunidades laborales para los jóvenes lo que reducirá sustantivamente el número de los 12,000 niños y jóvenes que están en pandillas. Intensificación de Programa Patrullero Juvenil para recuperación de pandilleros. Prevención Social del delito.
- Política inter institucional contra la impunidad vinculada a la seguridad pública la impunidad. Estrategia alineada entre Municipio, Fiscalía, Justicia de Paz, Educación, salud, para aportar concertadamente a la seguridad y eliminar la impunidad para que ninguna falta o delito quede sin sanción ni reparación.
- Fortalecimiento y apoyo explícito al trabajo de las Juntas Vecinales, generando incentivos concretos como seguro de vida y salud para los miembros de las juntas que asuman labores de vigilancia ciudadana compartida con la Policía.
4. Conectar las Limas con un transporte eficiente y seguro.
Como se señaló en el diagnóstico, Lima actualmente tiene un sistema de transporte caótico, irracional y muy ineficiente. Las “autoridades” abandonaron hace tiempo las tareas centrales de regulación y planificación del transporte urbano, y hoy asistimos a las graves consecuencias de este abandono, con cientos de vidas humanas perdidas y miles de personas discapacitadas por accidentes, alta contaminación ambiental, enormes pérdidas de tiempo en el traslado de la gente, irrespeto por el peatón (persona con discapacidad, ancianos, niños, jóvenes) y pérdidas económicas.
Administraciones como la actual han creído que con más obras de infraestructura vial se pueden resolver los problemas, pero la realidad viene demostrando que no es así. Desde nuestra perspectiva el problema central no es la falta de infraestructura vial sino la falta de reglas, de organización y de una adecuada racionalización del sistema, tareas que solo pueden ser ejecutadas por una autoridad legítima como es la alcaldía de Lima. Nuestros lineamientos centrales para gestionar el sistema de transporte en Lima son:
- Respeto irrestricto a los peatones y ciclistas de toda condición y sus derechos viales y humanos;
- Planificación y políticas de transporte coherentes, con infraestructura adecuada y espacios diversos de movilización urbanas;
- Prioridad absoluta para un transporte público seguro, eficiente y económicamente sostenible;
- Fuerte capacidad de regulación y sanción de las autoridades para en el cumplimiento de normas razonables y eficaces;
- Alta conciencia vial y cívica de la población;
- Elevada capacidad, transparencia y honestidad en la gestión municipal del transporte, con recursos de acuerdo a las necesidades y usando métodos modernos de gestión pública.
La gestión actual de la MML ha puesto prácticamente todo el esfuerzo municipal en la construcción del Metropolitano. El proyecto ha tenido una serie de problemas técnicos y financieros: (i) de un presupuesto inicial de 300 millones de soles, terminaría costando cerca de 1,000 millones en su primera etapa; (ii) no ha tenido mecanismos transparentes de consulta y negociación con población afectada por las obras; (iii) no se han actualizado los estudios técnicos que lo sustentaron, con una ciudad que ha crecido mucho en los últimos cinco años; (iv) no hay claridad en la articulación del proyecto con el resto del sistema, especialmente con los mecanismos de alimentación del sistema, y sus tarifas; (v) se estima que el sistema sólo mejorará el transporte de entre 5 y 10% de la población y no ha quedado claro qué va a hacer con el 90-95% que resta. No obstante estos problemas, el Metropolitano debe concluirse y ponerse al servicio de la población de Lima. La obra debe ser adecuadamente administrada y articularse con una política integral y un plan de mediano plazo orientado a mejorar la organización y regulación del transporte en la ciudad.
5. Convertir a Lima en una ciudad moderna y planificada
Los urbanistas plantean la existencia de tres modelos posibles para el crecimiento de Lima en las próximas dos décadas (i) monocéntrica ramificada, donde todas las vías siguen yendo y viniendo al Centro Histórico de la ciudad (hoy la dinámica es así, siendo ya inmanejable para el tránsito); (ii) policéntrica descentralizada, con “Sub-centros” en Lima Norte, Lima Sur y Lima Este, con nuevas vías que las interconecten; (iii) distintos centros se convierten en ciudades.
La discusión sobre el tipo de ciudad que queremos se relaciona con estos modelos. Al respecto, el modelo actual, de ciudad monocéntrica, está en crisis y debe dar paso a otro que se conecte mejor con las dinámicas sociales y económicas vigentes. Creemos que el modelo de ciudad a impulsar debe ser fruto de un amplio consenso técnico y social.
Por tal motivo, la Asamblea Metropolitana, instancia con representación de todos los alcaldes y sociedad civil de Lima, será el espacio para discutir y aprobar una Propuesta de Ciudad Lima 2011-2030, que será elaborada por el Instituto Metropolitano de Planificación. Este proyecto será discutido con diversas fuerzas políticas y sociales para aprobar un solo proyecto que nos oriente en las decisiones a todos los limeños y limeñas en los próximos 20 años.
6. Educación de calidad para todos
Buscamos una educación inclusiva y de calidad, enfrentando las desigualdades. Se promoverá una educación democrática, participativa, critica, solidaria e intercultural. El gobierno de la ciudad debe encarnar la defensa de la educación de calidad para todos los habitantes y en especial para los sectores populares de Lima. En ese marco global se prioriza la atención a la infancia, la conclusión de la secundaria con la incorporación de la masiva educación privada al plan público; la ampliación presupuestal.
Planteamos que como Gobierno Regional, Lima debe asumir algunas tareas y funciones en materia de educación en los próximos cinco años. Al respecto, generaremos espacios e instrumentos orientadores para las políticas educativas aplicadas en la ciudad, y negociaremos en forma responsable con el nivel central algunos ámbitos y decisiones que son importantes para los logros y la calidad de la educación de los niños y niñas de Lima. Así, planteamos un modelo de gestión regional de la educación con cierta flexibilidad pero también con clara autonomía con respecto al nivel central.
Planteamos que la autoridad de la ciudad se centre inicialmente en algunos temas claves del proceso educativo, como mayores recursos e incentivos para promover mejoras en logros básicos de aprendizaje, en la calidad y regulación de los servicios educativos tanto en sector público como privado (actualmente prácticamente desregulado). En nuestro Proyecto para Lima, el gobierno de la ciudad debe encarnar la defensa de la educación de calidad para los sectores populares de Lima. Suscribimos totalmente el Proyecto Educativo Nacional (PEN). Desde la municipalidad promoveremos el Plan de Desarrollo Educativo Concertado para Lima Ciudad y Región, con el cual exigiremos al Gobierno Central a asignar mayores recursos a la educación, en forma consistente a los objetivos y metas planteadas. Lucharemos por lograr un 6% del PBI para la educación, y una parte de este aumento presupuestal le corresponderá a los niños y niñas de Lima.
Las posibilidades de aportar significativamente a la educación de los ciudadanos no debe reducirse a la educación formal, existen dimensiones del entorno en que vivimos que también son cruciales en los procesos educativos. En nuestra propuesta, esta opción de “ciudad educadora” juega un rol central. Los vecinos de Lima habitamos en espacios rodeados de historia, de costumbres que heredamos de antaño, desde la cultura Ishmay, el virreynato, la República y la historia reciente de la Lima moderna, diversa e intercultural. Un gobierno muestro, con una visión de ciudad educadora, recuperará esta diversidad como fortaleza y la pondrá en valor para que el vecino se reconozca como protagonista.
7. Lima ciudad intercultural con memoria histórica
Consideramos a la cultura como fuente de identidad: Lima es sede de un patrimonio monumental, pre colombino, pre inca, colonial y republicano, así como contemporáneo que es necesario poner en valor a través de una activo apoyo a las y los promotores en todos los distritos, incorporando a las y los adolescentes en esta tarea que ya se realiza en distritos como San Juan de Lurigancho.
Defendemos el concepto de “Lima ciudad educadora”, donde se forman ciudadanos con identidad y cohesión, y la ciudad es un escenario estimulante, creativo, promotor del encuentro entre generaciones y culturas, cuyo gobierno local impulsa el desarrollo con optimismo y reflexión sobre el diario vivir. En nuestro proyecto, los servicios municipales educativos y culturales de calidad son accesibles a todos los ciudadanos y ciudadanas, y responden a la diversidad cultural.
En una ciudad educadora, las familias son conscientes de sus derechos y deberes y tienen en el gobierno local un soporte a su calidad de vida y bienestar. Esto incluye el disfrute y la felicidad, y hacia esto están dirigidos los programas municipales. Los riesgos de salud y seguridad que las familias tienen serán contemplados como prioridades y abordados concertadamente con todas las instituciones y sectores afines. La responsabilidad de las familias se expresará en el cuidado del ambiente, la seguridad, la preservación de la infraestructura pública. En las diferentes etapas del ciclo de vida, los integrantes de las familias participarán en la planificación de la ciudad, desarrollando iniciativas y vigilando la gestión del gobierno local.
8. Salud de calidad para las familias
Lima comparte la problemática de salud que existe a nivel nacional: reducción de la desnutrición y la anemia, aseguramiento universal, acceso a medicamentos, política de recursos humanos en salud, participación ciudadana en la gestión y vigilancia de los servicios de salud. Pero Lima también tiene las más altas tasas nacionales de enfermos de Tuberculosis resistente y de infectados con VIH-SIDA. Hay asuntos de salud importantes que no son abordados por las políticas como el de la salud mental y el de asegurar un envejecimiento con dignidad.
El enfoque adoptado por la Municipalidad de Lima Metropolitana en la actual gestión ha priorizado la prestación directa de servicios de salud a través de los mal llamados “hospitales” de la solidaridad, sin una mayor articulación con el sistema público de salud del país. Estas clínicas son bien vistas por una población que enfrenta carencias muy graves en la cantidad y calidad de servicios de salud en el sistema público, y también en el acceso a medicamentos y equipos médicos adecuados.
Nuestro enfoque es el de gestionar la salud de manera integral asumiendo las competencias regionales y los Programas que el Gobierno Nacional deba transferir, con un enfoque que promueva el entorno saludable, la prevención y la participación de la ciudadanía. Esto implica reconocer la necesidad de articular el tema de la salud con el gobierno nacional y con los temas de la vivienda, el transporte, la seguridad ciudadana y las condiciones de seguridad en el trabajo, políticas de reciclaje y reducción de la contaminación, incentivar el deporte y la existencia de áreas verdes, lo cual se traducirá en el Plan Regional de Salud para Lima Metropolitana y la instalación del Concejo Regional de Salud.
Al respecto, proponemos colocar en cada hospital de solidaridad un sistema de farmacias municipales donde todos puedan acceder a medicamentos genéricos a precio de fábrica. Esto servirá para iniciar la regulación de los precios de las farmacias privadas, que no cumplen con ofrecer alternativas económicas para la población. Los hospitales de la solidaridad serán mejor implementados con historias clínicas por paciente y articulados al sistema general de salud pública de la ciudad, en lugar de aparecer descolgados y sin una adecuada coordinación con las instancias correspondientes.
Consideramos que los ciudadanos tienen derechos a una vejez con dignidad y disfrute de esta etapa de la vida. En coordinación con la política nacional en materia de pensiones, promoveremos mejores servicios de salud y de atención a los adultos mayores casa por casa y con una activo promoción de actividades de socialización y recreación de este creciente sector de la población limeña. Además, impulsaremos políticas para la ampliación y mejora de la calidad de los servicios de salud mental y ampliaremos el espectro de la atención pública a algunas enfermedades costosas hoy no cubiertas por los seguros del sector público.
9. Economía social y solidaria
En Lima conviven espacios de afluencia y emergente prosperidad, con espacios de alta pobreza y estancamiento económico. Una parte importante de la PEA en situación de pobreza ha debido crear su propio puesto de trabajo de bajo capital y productividad, como mecanismo de supervivencia. Es tarea fundamental del gobierno de la ciudad que las oportunidades económicas lleguen a todas las familias, que con esfuerzo y condiciones laborales dignas puedan generar ingresos suficientes para vivir bien y con seguridad.
Planteamos que la Municipalidad Metropolitana de Lima tiene un rol importante que desarrollar y cumplir para y con sus ciudadanos/as, no sólo ser la representación estatal más cercana y próxima a ellos, sino porque entre su misión está el de tejer y hacer funcionar una red de protección social que permita atender los problemas y también aprovechar las capacidades de la población, para impulsar de una manera sostenible y sustentable el desarrollo local y la calidad de vida.
Los grupos poblacionales en situación de vulnerabilidad deben tener especial atención dentro de la política de inclusión social que forme parte de un sistema de protección social que articule intervenciones y esfuerzos para dotar de servicios de similar calidad e intensidad en todos los distritos de Lima para atender: (i) desnutrición infantil antes de los 5 años; (ii) madres y padres con limitaciones para trabajar por tener hijos pequeños; (iii) niños y adultos mayores en situación de abandono; (iv) mujeres y niños en situaciones de discriminación y violencia. Fortaleceremos los programas nutricionales, los programas de apoyo a sectores en abandono; los programas de prevención y manejo de la violencia doméstica, con especial impulso para la red de atenciçon a las víctimas de violencia interpersonal de género e intrafamiliar: Comisarías de la Mujers Centros de Emergencia Mujer, Casas de la Libertad, sistema de Defensorías Comunitarias.
10. Lima menos vulnerable ante desastres naturales
La ciudad de Lima está ubicada la ciudad en una zona sísmica, expuesta a terremotos y tsunamis, además de fenómenos naturales como huaycos e inundaciones en predecible incremento debido al cambio climático. Este hecho aunado al crecimiento desordenado de la ciudad, ha llevado a los pobladores de escasos recursos económicos a ocupar las laderas de los cerros y las riberas de los ríos, asentándose en espacios peligrosos y con construcciones precarias y deficientes, incrementando el riesgo de sufrir daños personales y materiales e incrementar su situación de pobreza.
Esto se origina en la ausencia de un control adecuado del uso del suelo, ordenamiento territorial y planificación de la ciudad, funciones básicas de la gestión de la municipalidad, que nuestro proyecto considera como prioritario. En la actualidad los habitantes de Lima no tenemos un liderazgo en este tema en la ciudad, puesto que la Municipalidad Metropolitana de Lima se ocupa principalmente de atender la problemática en el Cercado y de algunos distritos colindantes.
Proponemos como prioritario una gestión metropolitana que lidera las acciones para mitigar el riesgo ante desastres de los habitantes de los 43 distritos de Lima, tomando en consideración los aportes que distintas organizaciones públicas y privadas realizan al respecto, incorporando la gestión del riesgo de desastres en la planificación de la ciudad, trabajando conjuntamente con la población en las medidas de prevención, utilizando los instrumentos de Ordenamiento Territorial y liderando el Sistema Regional- Metropolitano de Defensa Civil.
